Si se pudiese describir a las PERSONAS

Si se pudiese describir a las PERSONAS con tres palabras, para Sara eligiría; PROFESIONALIDAD, EMPATÍA y HUMANIDAD. En 2010 empezó para mí uno de los peores momentos de mi vida con nombre de anorexia y con apellido depresión. No soy mucho de frases hechas que pierden el sentido por el mal uso que se hace de ellas, pero considero que LA VIDA TE PONE A LAS PERSONAS QUE DEBEN ESTAR EN ELLA y encontré a Sara. Siempre con una sonrisa, atenta a lo que dices, con mucha generosidad y profesionalidad. Sara es una de las personas más importantes que ha pasado por mi vida, ya que gracias a ella (entre otras personas) hoy sigo aquí, en pie y viva. Y sigue siendo importante, porque no hay día que no aplique todo lo que durante años he aprendido, lo que me ha enseñado con su paciencia, dedicación y atención.

Comprender la vida y vivirla a veces se hace cuesta arriba, como si fueses en una bicicleta sin marchas escalando el Everest, pero para mí Sara fue y es, esa persona que consigue que no te rindas, que confía en ti y sabe que aunque escales solo 50 metros, son 50 metros ganados y con ella llegué a la cima. Me curé e hice cicatrizar heridas profundas y viejas. 

No tengo nada más que palabras de agradecimiento y admiración para Sara y tanto es así que escribo esto con un nudo en la garganta por lo duro que fue y una sonrisa porque lo conseguí, y ella formó parte del proceso, ella formó parte de mi crecimiento, ELLA fue, es y será la persona a la que siempre estaré agradecida y a la que siempre recordaré como la persona que me ayudó a poner las marchas a una bici pesada y que hacía el camino duro e intransitable.